Talento, del latín talentum

¿Qué es el talento?

He estado buscando maneras lógicas de contestar a esta pregunta, pero he llegado a la conclusión de que no tengo ni la más remota idea de qué es el talento, me resulta imposible intentarlo definir.

Pero, sí creo que el talento no se aprende. No se entrena. No se puede comprar.

Quizá el talento sea aquel gol de Messi contra el Getafe o el ángulo perfecto en los tiros de Stephen Curry o quizá el talento son las cosas pequeñas que a simple vista no apreciamos, una buena contestación, una inesperada idea creativa, la resolución de problemas.

El problema del talento es que esperamos encontrarlo dónde todo el mundo está mirando, bajo los focos de los equipos más grandes de Europa, en las ciudades en desarrollo, en las grandes Universidades. Ahí, es dónde buscamos el talento y se nos olvida que también aparece en muchos otros sitios.

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El talento se tiene o no se tiene, pero ¿se puede construir?

“Quiero que ganemos porque eso cambiará el juego”

En 2002 Billy Beane era el entrenador de los Athletics de Oakland, un ex jugador adicto a la victoria atrapado en una mala racha y en una realidad en la que los grandes equipos le arrebatan a los buenos jugadores.

Harto de que el dinero condicione su temporada decide cambiar el paradigma y se asocia con un economista, Paul DePodesta, enamorado del beisbol que diseña un método basado en las estadísticas de los jugadores, en su promedio de bateo, el número de bases que alcanzan, el movimiento de los brazos…

Bajo el lema “no comprar jugadores, sino victorias”, desafían al método clásico en el que los ojeadores se guiaban por el estilo y la calidad personal del jugador, por su cotización y por su esencia como individuo (talento clásico) y establecen una nueva forma de pensar, fijándose en las estadísticas de aquellos jugadores etiquetados como “las sobras”.

Crean un equipo compuesto por veteranos a punto de retirarse, jugadores problemáticos y los que tienen un estilo raro y una técnica no del todo pulida con la premisa de que si sumas los números de todos ellos, consigues el resultado deseado.


Las críticas fueron excesivas y duras, se les juzgó, se rieron de ellos, y la racha de derrotas que acumularon no les hacía ningún favor, pero pronto cambiaron las tornas y empezaron a ganar partido tras partido hasta batir el récord de victorias consecutivas.

Lo que Beane y DePodesta hicieron fue coger las piezas a las que nadie miraba y hacerlas funcionar como un conjunto.

Los A’s fueron el principio de la extensión de un modelo por el resto de grandes equipos de la liga americana e incluso por otros deportes.

Dean Oliver fue primero en trasladar esta idea a la NBA, cuantificando la eficacia tanto ofensiva como defensiva por cada una de las posesiones y estableciendo cuatro parámetros clave: la efectividad en tiros de campo, el porcentaje de rebotes ofensivos, pelotas perdidas por posesión y tiros libres.

Puede que sea gracias a él por lo que ahora en cada final de cuarto de los partidos veamos el cuadrado de estadísticas individuales y de equipo.


 

¿Y en el fútbol? ¿Es posible que en el deporte que más dinero  mueve en nuestro país se dé con la fórmula matemática por la que los equipos pequeños empiecen a sorprendernos?

A lo mejor ya está pasando y no nos damos cuenta.

Muchos hablan de Monchi (Sevilla FC.) como si fuera un auténtico head hunter, un cazatalentos que no da puntada sin hilo. Y tal y como habla parece que incluso es así.

black-and-white-person-sport-competition“Tratamos de trabajar con un método que nos ayude a encontrar nuevos talentos que puedan beneficiarnos en la cancha y también generar ingresos”.

“Buscamos jugadores desconocidos en lugares a los que sabemos que no irán los equipos más ricos porque no creen que hallarán a nadie suficientemente talentoso como para ellos”.

Otra vez volvemos a hablar del talento, esa palabra tan incierta y cómo normalmente lo buscamos mal y pretendemos encontrarlo en lugares incorrectos.

El Método Monchi se trata de buscar dónde los grandes no buscan. Supongo que empezaron por la simple razón de que si buscaban dónde ellos buscan, no tienen el dinero suficiente para plantarles cara, y siguieron, porque una vez encontraron al talento que buscaban y decidieron continuar.

¿No nos recuerda a caso a lo que hizo Billy Beane en su día?

Monchi y su equipo se pusieron a buscar y encontraron a jugadores como Dani Alves y Rakitic, que luego paradójicamente acabaron siendo comprados por los ricos porque cuando ya estaban bajo la luz, vieron el talento.


 

Para la Real Academia talento es:

  1. m. inteligencia (II capacidad de entender)
  2. m. aptitud (II capacidad para el desempeño de algo)
  3. m. Persona inteligente o apta para determinada ocupación.

¿El talento es una mezcla de lo que sabes y de lo que puedes hacer?

Las cosas me siguen sin quedar claras.

-Película: Moneyball: Rompiendo Las Reglas

-Novela: Moneyball: the art of winning an unfair game

-Dean Oliver: http://www.encancha.com/liganba/13/14/moneyball-persiguiendo-intangibles/15920.html

pexels-photo

A mi hermana, que tiene el talento de detectar talento. 

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Un comentario en “Talento, del latín talentum

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