¡Objetivo cumplido!

Durante el Open de Australia, Rafa Nadal dijo en una entrevista:

“El éxito no es ganar, sino saber que lo has dado todo”

Una frase que refleja que mientras juega no está pensando en hacer un 6-0 en los tres sets sino en algo mucho más simple como devolver bien la bola.

Lo esencial para competir en un deporte, es tener un porqué. Una motivación solo tuya que justifique dedicar más de la mitad del tiempo de tu vida a escuchar a tu entrenador de tenis decir “bota-pega” hasta que se convierta en un proceso automático.

Si les preguntamos a los 21 niños de un equipo infantil de fútbol cuál es su objetivo para esta temporada, la  mayoría de ellos contestará “quedar los primeros” antes que “mejorar como futbolista” y solo unos pocos lo dirán al revés.

El problema es que esa mayoría que está motivada hacia la competición, hacia la victoria o la evitación de la derrota, si pierde, no sabrá manejar la sensación de decepción que le producirá el incumplimiento de expectativas. Mientras que esos que solo piensan en ser mejores que uno mismo, con simplemente sentirse satisfechos con su juego habrán conseguido el primer puesto.

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Uno de los grandes trabajos que ha hecho Simeone en el Atlético de Madrid con su “partido a partido” reside en los objetivos.

Tenemos que orientar a nuestros deportistas hacia la propia maestría y el gran paso para conseguirlo es establecer los objetivos correctos.

La cabeza de un deportista de alto rendimiento es como una tabla en la que obviamente existen los fines, pero sobre todo tienen que escribir los medios que llevan a ellos.

Cuando hablamos de objetivos, nos encontramos unos que llevan el apellido “de resultado” y otros que son “de rendimiento”.

Los objetivos de resultado simplemente se relacionan con un logro final y en ningún momento nos hablan de cómo conseguirlo. El problema fundamental de estas metas es que ganar o perder no depende nunca solamente de ti mismo, tenemos alguien contra el que competimos y que también está dedicando su vida a entrenar. Puede ser que tengamos unas mejores cualidades que nuestro rival pero igual ese día hace las cosas mejor que nosotros.

En cambio, los objetivos de rendimiento hablan de las destrezas, de las habilidades tácticas, físicas o psicológicas que ponemos en marcha cuando hacemos deporte independientemente de si ganamos o perdemos. Por ejemplo, un objetivo de este tipo sería “conducir el balón con la pierna izquierda”, en este caso alcanzarlo depende únicamente de uno mismo y deja entrever una manera de conseguirlo.

Este fin de semana se han acabado las pruebas del mundial de esquí alpino de  St.Moritz, un evento en el que teníamos representación de dos esquiadores españoles.

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Hoy mismo, Quim Salarich ha conseguido entrar en el Top25 de Slalom, pasando la meta a grito de “¡objetivo cumplido!”, seguramente porque las sensaciones de su gran bajada le decían que había estado a su mejor nivel.

En Slalom Gigante (GS), Juan del Campo terminó el número 35 del mundo, un resultado con aires históricos que todos los espectadores celebramos. Y aún así sus declaraciones finales no se dirigían al puesto que había conseguido ni a los que podría haber alcanzando recortando unas décimas más. Sino que hablaba de cómo había esquiado mejor y más rápido que nunca y de cómo sabía que podía mejorar mucho más.

Esa forma de expresarse o de pensar es el resultado de un buen establecimiento de objetivos y una buena orientación de la motivación.

No está mal tener una meta ambiciosa y desear ganarlo todo, pero lo que hay que evitar es pensar en eso todo el tiempo y focalizarnos en conseguir los objetivos que si nos aportarán para un futuro. Al fin y al cabo, ser campeón de España Junior puede pasar una vez y que al año siguiente lo sea otro, pero la mejora del rendimiento se queda contigo siempre.

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2 comentarios en “¡Objetivo cumplido!

  1. Como amante del deporte me gusta ver páginas dedicadas a esa necesaria psicología deportiva.Todos conocemos algún caso de deportistas de élite que acabaron de malas maneras por no haber sabido canalizar adecuadamente sus objetivos.
    Te dejo otro comentario en la blogoteca.
    Saludos.

    Le gusta a 1 persona

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