Lágrimas de plata

En una de mis primeras entradas me preguntaba: “¿Por qué muchas veces vemos al medallista de plata quitarse la medalla del cuello?” y aunque en ese momento ya encontré una posible respuesta, no han dejado de surgirme algunas más.

En los Juegos Olímpicos de Londres 2012, antes de que Simone Biles formase parte del panorama, ya se hablaba de la supremacía del equipo estadounidense de gimnasia artística. Las imágenes daban la vuelta al mundo de la misma manera que luego lo harían ellas en su tour de la victoria, y una de las que se esparció como la pólvora fue la cara de McKayla Maroney tras ganar “solamente” la plata en salto.

espn punto com
Hay imágenes que hablan por sí solas. McKayla Maroney tras ganar la plata en salto en Londres 2012. (Imagen vía espn.com)

Quizá como personas corrientes tendemos a no entender cómo se puede estar disconforme con una medalla de plata colgada del cuello. Pero la realidad es que en la cabeza del deportista parece haber una sobrecarga por la presión que ellos mismos se autoasignan.

A las finales se va a ganar y si no lo hacemos se produce un choque inevitable entre las expectativas y la realidad. Porque por mucho que nos intentemos mentalizar de que lo importante es participar, ser el mejor a nivel de rendimiento y no solamente de resultado, todos pensamos en el oro.

Además, en defensa de McKayla, es un pensamiento bastante persistente que no se va a los cinco minutos. Esos cinco minutos que te dan para vestirte con el chandal del equipo y subir a recoger el metal.

Sin embargo, muchas de las veces que en el podio hay un medallista de plata triste, al lado está el de bronce extremadamente contento. Por seguir en la linea de los memes, en Rio 2016, la nadadora china Fu Yuanhui fue bronce en los 100 metros espalda y consiguió ser trending topic en twitter por algo más que su logro: por estar verdaderamente sorprendida y contenta de haber conseguido la medalla.

globalnews punto ca
Fu Yuanhui no se esperaba nadar tan rápido en la final de 100m espalda de Río 2016. (Imagen vía globalnews.ca)

Si lo pensamos de manera lógica, el medallista de plata debería de estar más contento que el medallista de bronce (algunas veces es así), pero como todo en la vida, esta contradicción es por culpa de un sesgo cognitivo: el counterfactual thinking.

El pensamiento contrafactual es todo eso que ponemos después de los “y si…”. Nos ponemos a imaginar qué habría pasado si hubiéramos hecho algo de manera diferente o si las circunstancias de una decisión hubieran sido distintas.

Por ejemplo: “si hubiese pasado el balón en lugar de jugármela con el triple, habríamos ganado” o “si me hubiera tocado por el otro lado del cuadro, estaría en la final”.

La diferencia entre el bronce y la plata está en el contexto en el que utilizamos estos “y si…” y la distancia mental que nosotros mismos situamos entre los puestos del ranking. Es decir, con qué posición nos comparamos.

El psicologo americano Thomas Gilovich decía que cuando quedas segundo, lo más habitual es mirar hacia arriba y pensar “no tengo el oro”, mientras que cuando quedas tercero, miras hacia abajo y la idea es “tengo una medalla”.

Quizá es mucho más facil de entender si nos ponemos a pensar en un deporte con eliminaciones directas, como el baloncesto. El último día de un europeo de baloncesto tenemos dos partidos: la final y la lucha por el bronce (lo que en muchos deportes llaman la final de consolación que suena muy negativo así que algún día daré mi opinión al respecto).

Cuando salen a recoger las medallas, lo normal es que el segundo clasificado esté mucho más frustrado y decaído que el tercero.

¿Por qué?

Porque el segundo acaba de perder el partido y el tercero lo acaba de ganar. Uno está pensando “tengo una medalla” y el otro “no tengo esa medalla”.

El pensamiento contrafactual, a pesar de producirse también en momentos positivos (“si no hubiera apretado al final, no habría ganado el bronce”), normalmente aparece cuando obtenemos un resultado negativo.

En teoría se trata de un tipo de razonamiento que nos permite pulir nuestros errores para mejorar en un futuro y no tropezar dos veces con la misma piedra y por eso normalmente nos debería de servir como herramienta de desarrollo. Pero la verdad es que lo que suele generar si no se trabaja bien, es frustración.

No está prohibido enfadarse por no cumplir tus propias expectativas cuando se trata de metas realistas que puedes alcanzar. Es decir, que el primer paso es trabajar con los objetivos que me planteo de cara a la temporada o a una determinada competición, siempre sabiendo qué es lo que puedeo alcanzar y hablando en términos de rendimiento.

Pero el segundo paso es no dejar que la frustración de una derrota o de una expectativa que no se cumple, se quede contigo para el resto de la temporada o el comienzo de la siguiente. Muchas veces seguimos cometiendo los mismos errores por nuestra predisposición a no dejarlos marchar.

Está bien ser consciente de nuestros propios errores, pero lo que está hecho, hecho está.

Tenemos que vivir en el presente de nuestro deporte, de nuestro entrenamiento y nuestra temporada e intentar no abrumarnos con lo que pasó en el pasado y lo que pasará en el futuro.

No he ganado el oro y quizá ahora me duele, pero tengo que pensar en todo lo positivo que he conseguido en esta temporada, que ha sido mi mejor temporada, aprender de mis errores y trabajar día a día para mejorar mi rendimiento.


Links interesantes:
Artículo de Thomas Gilovich, un estudio sobre las expresiones faciales de los medallistas olímpicos en Barcelona 92


SÍGUEME EN:

  1. Twitter: @23paulazaro
  2. Instagram: @laperspectivalazaro / @23paulazaro
  3. Facebook: La Perspectiva Lázaro: Psicología y Deporte

* Imagen destacada vía dailymail.co.uk

Anuncios

4 comentarios en “Lágrimas de plata

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s